Cuando el miedo entra por la puerta...



No hace demasiados años los sistemas de gestión de equipos de ventas basados en el miedo estaban en pleno auge. Los mejores jefes eran los que eran capaces de generar más miedo.
Me viene a memoria una anécdota ocurrida en Madrid en la reunión de supervisores de ventas de una multinacional de gran consumo con su jefe nacional de ventas. Los objetivos no estaban saliendo y el jefe nacional mostraba su enfado ante los mandos intermedios. En medio de la reunión abrió la puerta de la sala e hizo pasar a un joven vendedor al que había citado. El vendedor entró en la sala asustado y pudo observar la cara de sorpresa de todos los supervisores sentados en la mesa oval. El jefe nacional cogió al vendedor del hombro y se dirigió a los presentes:
- “Señores. Esté es un vendedor de éxito y está esperando que alguno de vosotros se levante para ocupar su sillón”.
Me viene al recuerdo y salvando las distancias, aquella reunión en la película de “Los intocables de Eliot Ness” donde Al Capone está dirigiéndose a sus jefes de banda blandiendo un bate de béisbol en la mano.

Este mismo directivo solía utilizar para realizar algunos despidos las comidas de empresa. En una de ellas le preguntó al que iba a despedir que hiciera el favor de contar a los comensales. El empleado hizo el recuento y se lo trasladó: -“somos dieciséis”. Le volvió a pedir que contara pues creía que había algún error. Al poco tiempo las cuentas parecían más claras: -“es correcto, somos dieciséis”. Aquel jefe nacional intervino: -“No, te reitero que estás en un error. En realidad somos quince. Te estás contando a ti mismo y tú ya no estás con nosotros”.
Otro ejemplo mayúsculo de cómo generar y extender el miedo, no solo al despido, sino a la pérdida del reconocimiento público. ¡Y que mala digestión!

Por suerte la gran mayoría de estos jefes generadores de miedo están fuera de combate y los que quedan tienen fecha de caducidad.

Los sistemas de gestión actuales no contemplan el miedo como la forma de aumentar la productividad. La implicación, motivación, el ingenio, la confianza y compromiso han demostrados ser infinitamente superiores para la gestión del talento en la empresa.

Cuando el miedo entra por la puerta, el talento huye por la ventana.

7 comentarios:

  1. Como bien dices, este tipo de jefes esta desapareciendo. Estos eran de la vieja escuela. Personas sin ninguna formacion ni preparacion para ese tipo de trabajo, y sin ningun tipo de empatia hacia sus subordinados. Aunque desgraciadamente, aun queda alguno. A esta clase de jefes, yo los comparo con los sargentos chusqueros d la mili. Estaban los que ascendian a sargento por el tiempo, y estaban los que eran de carrera. La diferencia era notable.

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    1. Totalmente de acuerdo, Joaquin y buena comparación con los chusqueros o patateros (je je je). Muchas gracias por pasar y por tu comentario. Un saludo.

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  2. Por desgracia siguen existiendo y más ahora. Pienso como vosotros y ahora más que nunca hay que apostar por el talento, la creatividad, la innovación, etc. Estoy en un sector en el que ahora se premia ser un killer

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  3. Y cuanto más callandito estés, mejor...

    Un saludo

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    1. Una auténtica pena Víctor que queden organizaciones basadas en principios del pasado. Hoy ya se sabe a ciencia cierta que el miedo en el trabajo es improductivo. El secretismo (va ligado en muchas ocasiones) también. Quizás algunos se están aprovechando del momento de crisis y le gusta sacar las estadísticas del paro para meter miedo. Son falsos líderes que no saben ganarse la autoridad y entonces la imponen. Así es muy fácil. Muchas gracias por pasar y comentar... y mucha suerte y mucha fuerza, amigo.

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  4. Amigo Adrián, como siempre; MAGISTRAL!!!

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    1. Gracias Javier. Lo peor de todo es que el caso es real. Abrazos.

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