Crisis, crisis, recortes y más recortes.
Ningún sector está ajeno a "la cosa".
Tengo una amiga que trabaja en una importante cadena hotelera. Habla dos idiomas y tiene formación en turismo y está muy feliz por poder trabajar como camarera por 1.100 euros al mes (prorrateadas las pagas extraordinarias).
En su turno de mañana apoya el buffet de desayuno.
Hace unos meses tuvieron una reunión donde plantearon la difícil situación por la que atraviesa el sector. Menos clientes, menos pernoctas, menos consumo en el hotel y mismos gastos para el establecimiento. Estaban dispuestos a escuchar cualquier idea de los empleados que pudiera contribuir a mejorar el panorama.
La plantilla, contenta de ser escuchada, mostró diferentes iniciativas:
- ofrecer servicios al público de la propia ciudad: buffet libre, terraza - barbacoa, piscina.
- incluir en los buffet mas variedad, como alternativas vegetarianas.
- controlar de manera más estricta el acceso a los buffet, pues sospechaban que se colaban algunos clientes.
- personalizar y tematizar los desayunos.
Cada idea obligaba a una nueva inversión: más personal, más publicidad, mayor oferta... Ideas atractivas pero difíciles de acometer ante la cobardía del dinero en tiempos inciertos.
Mi amiga planteó una idea sencilla, barata y testada: "partir los donuts del buffet desayuno por la mitad".
Se había dado cuenta recogiendo los platos sucios, que muchos clientes no se comían entera la pieza de bollería. Quizás fuera por constituir un importante suplemento nutricional excedido de azúcares y calorías y desaconsejado por la mayoría de las dietas de pérdida o mantenimiento de peso. Tal vez por que solo se quería satisfacer el instinto goloso con un par de bocados.
Al partirlos por la mitad no se reducía la oferta, pues nadie privaba al cliente para que se sirviera dos o tres mitades.
Escuchándola, observaba que en muchas ocasiones, detrás de lo que puede parecer una simpleza se esconde una gran idea.
Recortemos de donde se pueda recortar: del donuts.
La idea se implantó al día siguiente. Quizás nadie haya calculado el ahorro, pero hoy en día está implantado en toda la cadena.
Mi amiga sigue feliz recogiendo los platos del desayuno y ... observando.




